Querid@ herman@ no se como has "tropezado" con esta web de "reflexiones de un cura inquieto", pero me alegro.
Esta web es un espacio donde este presbítero diocesano quiere compartir vivencias, pensamientos, reflexiones, homilías y colaboraciones de todo tipo...

No hago teología "de libro" sino teología encarnada en la pastoral desde las claves de la ternura y misericordia como nos lo propone el bueno de nuestro Papa Francisco. Creo en el Dios de Jesús, en la iglesia como comunidad de hermanos y casa de acogida. Escogí como lema de ordenación aquello que dijo San Juan Bosco al final de su vida cuando elogiaban su obra; "Ella lo ha hecho todo".

Este proyecto surgió por el ánimo y el empuje de varias personas que me animaron a lanzarme al ciber-espacio. En ese momento a mi enfermedad renal tenía que dedicarle 3 veces por semana 4 horas por sesión a la hemodiálisis... Es por ello que en esas horas me daba mucho tiempo para rezar, escribir y reflexionar. Y les dije que adelante con la web. El 4 de agosto del 2016, recibí el anhelado trasplante de riñón; ahora dedico ese tiempo a este apostolado pero sin ataduras hospitalarias.

Llevo una parroquia en Irún (diócesis de San Sebastián), una capellanía de religiosas, y colaboro en otras, sirvo en la consiliaria del movimiento de Cursillos de Cristiandad y colaboro en la pastoral de Migrantes en mi zona. Mi pertenencia a la Orden de Predicadores por medio de la Fraternidad Sacerdotal de Santo Domingo, me hace estar siempre al servicio de la Palabra, por eso a menudo doy retiros y encuentros con religiosas y laicos.

Mis fuentes son la Sagrada Escritura, los sant@s y sobre todo el apostolado con pobres, enfermos, religios@s y todo lo que hago en nombre de Jesús de Nazaret... Aquí tienes un hermano para lo que necesitéis.

¡¡¡Bienvenido; esta es tu casa!!!
Iñaki Benito - Pbro.
A.M.D.G.

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  • Postado Por : Reflexiones de un cura inquieto sábado, 27 de agosto de 2016

    Jueves 1 de septiembre:

    Misa votiva de la Sagrada Eucaristía
    Color verde. Misa del día del Corpus. Lecturas de feria.
    Prefacio II de la Sagrada Eucaristía. Plegaria Eucarística II:

    Monición de entrada y acto penitencial: Nuevamente, Jesús nos invita a acercarnos al altar, la mesa fraterna del amor, para celebrar el banquete de la Eucaristía escuchando su palabra y alimentándonos con su Cuerpo y su Sangre. Dispongámonos pues, a celebrar la Eucaristía y, en silencio, pongámonos ante Dios y reconozcamos humildemente nuestros pecados.

    ·         Tú que eres el Pan del cielo
    ·         Tú que tienes palabras de vida eterna
    ·         Tú que nos invitas a tu mesa

    Colecta: Oh Dios, que en este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu pasión, te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención. Tú que vives y reinas.
                                                                                               
    Oración de los fieles: Presentemos, hermanos, nuestras súplicas confiadas a Dios Padre, que por medio de Jesucristo nos llama a ser pescadores de hombres.

    1.      Para que conceda a la Iglesia el don del Espíritu Santo. Roguemos al Señor.
    2.      Para que los jóvenes encuentren en Jesús su modelo y guía. Roguemos al Señor.
    3.      Para que Dios aumente la prudencia en los gobernantes. Roguemos al Señor.
    4.      Para que socorra a los que están en algún peligro. Roguemos al Señor.
    5.      Para que sepamos dar un buen testimonio cristiano. Roguemos al Señor.

    Señor y Dios nuestro, que nos invitas a trabajar por tu Reino; escucha nuestras súplicas y danos fuerzas para echar continuamente las redes para llevar a Ti a todos los que pones diariamente en nuestro camino,. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: La comunión de tu Cuerpo y Sangre, Señor, signo del banquete del reino que hemos gustado en nuestra vida mortal, nos llene del gozo eterno de tu divinidad. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    Viernes 2 de septiembre:

    Misa votiva del Sagrado Corazón de Jesús:
    Color verde o blanco. Misas votivas nº 6. Lecturas de feria.
    Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Al ser hoy primer viernes de mes, hacemos memoria del Sagrado Corazón de Jesús, lo cual es recordar su amor inmenso a Dios Padre y a nosotros; amor que ha culminado en la prueba máxima de dar la vida por los que ama. Sin embargo, nuestra forma de vivir no siempre se adecua al amor que Cristo nos tiene, y con nuestro comportamiento, herimos su Sagrado Corazón. Por eso, al comenzar la celebración de los sagrados misterios, pedimos humildemente perdón por nuestros pecados.

    • Tú, que eres manso y humilde de Corazón.
    • Tú, que nos salvas del pecado.
    • Tú, que nos amas con un amor inmenso.

    Colecta: Señor, Dios nuestro, infúndenos las virtudes del Corazón de tu Hijo e infámanos con sus mismos sentimientos, para que, conformados a su imagen, merezcamos participar de los frutos de la redención eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Elevemos ahora nuestras oraciones a Dios Padre, que nos invita a la mesa de la Eucaristía.

    1.      Por la unidad y libertad de la Iglesia católica. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Roguemos al Señor.
    3.      Por la paz y el progreso de las naciones. Roguemos al Señor.
    4.      Por la liberación de toda violencia, división y peligro. Roguemos al Señor.
    5.      Por todos los cristianos y por sus comunidades. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, que nos invitas a acoger tu palabra con un corazón siempre nuevo, atiende en tu infinita bondad y misericordia las oraciones que depositamos con humildad y confianza ante tu altar. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Después de participar del sacramento de tu amor, te pedimos, Dios nuestro, la gracia de parecernos a Cristo en la tierra para merecer compartir su gloria en el cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Sábado 3 de septiembre:

    San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia. MEMORIA
    Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
    Prefacio de los santos Pastores. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada: Celebramos hoy la memoria de san Gregorio, Papa en la segunda mitad del siglo VI, quien es uno de los cuatro grandes doctores de la Iglesia occidental, y que ha pasado a la historia con el apelativo de “Magno” por la grandeza de sus escritos teológicos y espirituales, de gran influencia en la vida de la Iglesia.
    Vamos, pues, a celebrar el Sacrificio Eucarístico; el mismo Sacrificio que san Gregorio Magno ofreció por el bien del Pueblo de Dios. Y para ello, comencemos poniéndonos en la presencia del Señor, y reconociéndonos pobres y débiles, pidámosle perdón por nuestros pecados.

    Yo confieso…

    Colecta: Oh  Dios, que cuidas a tu pueblo con misericordia y lo gobiernas con amor, concede el don de sabiduría por intercesión del papa san Gregorio Magno, a quienes confiaste la misión del gobierno en tu Iglesia, para que el progreso de los fieles sea el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Oremos confiadamente a Dios nuestro Padre, que en su Hijo Jesucristo nos ofrece la verdadera libertad.

    1.      Por los pastores de la Iglesia; para que, como San Gregorio Magno, sepan unir la oración intensa con el celo por anunciar el Evangelio. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales; para que Dios nos conceda los sacerdotes necesarios. Roguemos al Señor.
    3.      Por la paz de los pueblos; para que, sin ninguna perturbación puedan servir a Dios en libertad de espíritu. Roguemos al Señor.
    4.      Por los que viven angustiados por distintas necesidades;  para que encuentren ayuda en Dios. Roguemos al Señor.
    5.      Por nosotros mismos y por nuestra comunidad;  para que Dios nos acepte como ofrenda agradable. Roguemos al Señor.

    Dios y Padre nuestro, que nos enseñas que la salvación sólo es posible por el camino del amor, escucha nuestras oraciones y concédenos hacer siempre lo que te agrada. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Señor; que cuantos hemos sido fortalecidos con Cristo, verdadero pan de vida y único maestro de los hombres, aprendamos en la fiesta del papa san Gregorio a conocer tu verdad y a vivirla con amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Domingo 4 de septiembre:

    DOMINGO XXIII DEL TIEMPO ORDINARIO
    Color verde. Misa y lecturas propias del domingo. Gloria. Aleluya. Credo.
    Prefacio dominical III. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Como  cada domingo, el Señor resucitado nos ha reunido en la celebración de la Eucaristía para escuchar su Palabra, recibir su Cuerpo y su Sangre y pedirle su fuerza y su ayuda, que necesitamos para ser fieles a lo que Él nos dice.
    Pero a menudo nosotros estamos poco atentos a la llamada que Jesús nos hace para seguirle. Por eso ahora, al empezar la celebración de los sagrados misterios, pidamos perdón por nuestros pecados.

    ·         Tú que has venido a salvarnos.
    ·         Tú que te compadeces de los más necesitados.
    ·         Tú que nunca nos dejas solos en nuestro camino.

    Gloria

    Colecta: Señor, Tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de padre y has que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Credo: Confesemos ahora nuestra fe, recordando las intervenciones maravillosas de Dios en la historia de la salvación.

    Oración de los fieles: Con la confianza de los hijos, invoquemos a Dios Padre, y pidámosle que nos enseñe a examinar nuestras vidas a la luz del Evangelio para que adquiramos un corazón sensato.

    1. Para que la Iglesia, cargando con su cruz detrás de Cristo, renuncie a todo lo que le impide su misión en el mundo. Roguemos al Señor.
    2. Para que la inconfundible voz de Jesús resuene en el corazón de los jóvenes, y así, cargando su propia cruz, le sigan ayudando a cargar las cruces de sus hermanos más pobres. Roguemos al Señor.
    3. Para que los esfuerzos de los que trabajan al servicio de la justicia y la igualdad entre los hombres sean eficaces y prósperos. Roguemos al Señor.
    4. Para que los que padecen el yugo de la esclavitud sean liberados de esta práctica inhumana y su vida sea alegría y júbilo. Roguemos al Señor.
    5. Para que todos los que nos gloriamos de ser discípulos de Cristo adquiramos un corazón sensato y nos saciemos de su misericordia. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, tú sabes que apenas conocemos las cosas de este mundo, y con cuanto mayor esfuerzo podemos encontrar las cielo, escucha nuestras peticiones y danos la sabiduría de tu Espíritu, para que siendo verdaderos discípulos llevemos nuestra cruz de cada día detrás de Cristo, tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

    Poscomunión: Con tu palabra, Señor, y con tu Pan del cielo, alimentas y vivificas a tus fieles; concédenos que estos dones de tu Hijo nos aprovechen de tal modo que merezcamos participar siempre de su vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Bendición solemne:

    -          El Dios de la paz os consagre totalmente, y que todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la venida de nuestro Señor Jesucristo.
    -          Y la bendición de Dios todopoderoso...

    Lunes 5 de septiembre:

    Misa de feria
    Color verde. Misa de la semana VI. Lecturas de feria.
    Prefacio común V. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía, pensemos en las muchas veces que nos hemos desviado del camino marcado por Cristo, y pidamos por ellos perdón al Señor.

    • Tú que eres santo
    • Tú que quitas el pecado del mundo
    • Tú que eres misericordioso

    Colecta: Señor, Tú que te complaces en habitar en los rectos y sencillos de corazón; concédenos vivir por tu gracia de tal manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Dirijamos ahora nuestras plegarias confiadas a Dios Padre, que nos llama siempre a hacer el bien.

    1.      Por la Iglesia; para que sea siempre un signo transparente de la Buena Noticia de Dios. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales; para que en la Iglesia nunca falten pastores según el corazón de Dios. Roguemos al Señor.
    3.      Por nuestro país y por todas las naciones; para que crezcan la concordia, la justicia, la libertad y la paz. Roguemos al Señor.
    4.      Por los enfermos de nuestras familias y de nuestra comunidad; para que experimenten la fortaleza y el gozo del Espíritu. Roguemos al Señor.
    5.      Por los que estamos aquí reunidos; para que vivamos en amor fraterno y formemos una comunidad de fe, esperanza y caridad. Roguemos al Señor.

    Escucha, Padre bueno, las oraciones de tu pueblo, y haz que renovados por la gracia sanadora de tu Hijo, perseveremos siempre en la práctica de las buenas obras. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Poscomunión: Alimentados con el manjar del cielo te pedimos, Señor, que busquemos siempre las fuentes de donde brota la vida verdadera. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Martes 6 de septiembre:

    Misa por la patria
    Color verde. Misas por diversas necesidades nº 17; resto semana VII.
    Lecturas de feria. Plegaria Eucarística  V/c.

    Monición de entrada y acto penitencial: Nuevamente nos hemos reunido para la celebración de la Eucaristía, en la que presentamos a Dios todas nuestras inquietudes, alegrías, penas, ilusiones... Hoy le pediremos de un modo especial por nuestro país; para que, ante los avatares ante los que se ve expuesto; le conceda la auténtica paz, la prosperidad, el verdadero progreso, y una convivencia social en calma.
    Comencemos, pues, la celebración de la Eucaristía, pidiendo humildemente perdón a Dios por todos nuestros pecados.

    • Tú que nos has dado tu Espíritu para que seamos luz del mundo.
    • Tú que nos has dejado la Eucaristía para que seamos sal de la tierra.
    • Tú que nos llamas a ser testigos de tu Evangelio.

    Colecta: Dios, Padre nuestro, que, con admirable providencia, gobiernas el mundo, atiende nuestros ruegos por la patria, para que la sabiduría de sus autoridades y la honestidad de sus ciudadanos robustezcan la concordia y la justicia y podamos vivir en la paz y el progreso constante. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Confiando en la bondad y en la misericordia de nuestro Padre del cielo, dirijámosle ahora nuestras peticiones y súplicas.

    1.      Por la Iglesia, por todos los cristianos; para que seamos siempre portadores de amor y de esperanza. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que no falten en la Iglesia sacerdotes que hagan presente a Cristo, buen pastor. Roguemos al Señor.
    3.      Por los responsables del gobierno de las naciones; para que el Espíritu Santo los asista con su luz y su justicia. Roguemos al Señor.
    4.      Por los que están presos en las cárceles; para que se puedan reinsertar en la sociedad y vivir una vida digna y en paz. Roguemos al Señor.
    5.      Por nosotros, congregados en la casa del Señor; para que evitemos todo aquello que nos esclaviza o degrada en nuestra dignidad. Roguemos al Señor.

    Escucha, Señor, nuestras oraciones, y concédenos reconocer ante todos los hombres que Jesucristo es tu Hijo que ha venido a sanarnos de todos nuestros males. Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

    Poscomunión:   Concédenos, Dios todopoderoso, alcanzar un día la salvación eterna, cuyas primicias nos has entregado en estos sacramentos. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Miércoles 7 de septiembre:

    Misa de feria
    Color verde. Misa de la semana VIII. Lecturas de feria.
    Prefacio común VI. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, antes de renovar el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, preparemos nuestro corazón con el arrepentimiento, y pidamos perdón a Dios por nuestros pecados.

    • Tú que nos quieres reconciliar
    • Tú que quieres nuestra conversión
    • Tú que quieres acoger a todos

    Colecta: Concédenos tu ayuda, Señor, para que el mundo progrese, según tus designios, gocen las naciones de una paz estable y tu Iglesia se alegre de poder servirte con una entrega confiada y pacífica. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Imploremos, hermanos, la misericordia de Dios Padre, para que atienda las súplicas del pueblo que tiene puesta su confianza en Él.

    1.      Para que la Iglesia sea un hogar de misericordia. Roguemos al Señor.
    2.      Para que Dios nos conceda los sacerdotes necesarios. Roguemos al Señor.
    3.      Para que dé la paz y la concordia a las naciones. Roguemos al Señor.
    4.      Para que nos libre a todos de una muerte inesperada. Roguemos al Señor.
    5.      Para que todos vivamos siempre en la gracia del Señor. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, que rechazas a los arrogantes y colmas de tu gracia a los humildes; escucha nuestra oración y el grito de los pobres y oprimidos que se eleva hacia ti desde todos los rincones de la tierra. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Poscomunión: Alimentados con los dones de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que por este sacramento con que ahora nos fortaleces nos hagas un día ser partícipes de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Jueves 8 de septiembre:

    La Natividad de la Santísima Virgen María, FIESTA
    Misa y lecturas de la fiesta (leccionario V). Gloria.
     Prefacio I de Santa María. Plegaria Eucarística III.

    Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la fiesta del nacimiento de la Virgen María, hija del pueblo judío: hija de David e hija de Abrahán; de la cual nació el sol de justicia, Cristo, nuestro Dios. Ella es el último peldaño que nos conduce hacia la vida nueva que Dios quiere darnos.
    Esta fiesta de María es la propia de muchas advocaciones y santuarios que la piedad y la devoción del pueblo cristiano ha ido dedicando a través de los siglos a la Madre de Jesús, que también es Madre y protectora nuestra.
    Pongámonos, pues, en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía y, por la intercesión de Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidámosle perdón por nuestras faltas y pecados.

    Yo confieso…

    Gloria.

    Colecta: Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz en la fiesta de su nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Al celebrar, hermanos, el nacimiento de aquella de la cual nació Cristo, el Sol de justicia, presentamos  nuestras oraciones al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

    1. Para que la Iglesia entera sea, como María, madre cercana y acogedora para todo el mundo. Roguemos al Señor.
    2. Para que el Espíritu Santo ilumine a todos los que siente la voz de Dios que los llama a seguirlo, les dé valentía y entusiasmo y, como María, se fíen de su planes. Roguemos al Señor.
    3. Para que los gobernantes de todos los pueblos de la tierra trabajen incansablemente por la paz y la justicia, y por el crecimiento del espíritu generoso y solidario. Roguemos al Señor.
    4. Para que el Padre del cielo, que supuso que el nacimiento de María anunciase la alegría al mundo entero, se compadezca de los que lloran y ven este mundo como un valle de lágrimas. Roguemos al Señor.
    5. Para que todos nosotros, ayudados por la intercesión poderosa de María, Virgen fiel, perseveremos en el bien hasta la muerte. Roguemos al Señor.

    Escucha, Dios de bondad, las oraciones de tu pueblo y accede a nuestras peticiones, ya que las ponemos bajo la protección de la Madre de tu Hijo, Jesucristo el Señor, que vive y reina por los siglos de los siglos.

    Poscomunión: Que se alegre tu Iglesia, Señor, fortalecida con estos sacramentos, y se goce en el Nacimiento de la Virgen María, que fue para el mundo esperanza y aurora de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Viernes 9 de septiembre:

    Misa votiva de la Pasión del Señor
    Color verde. Misa del Domingo de Ramos. Lecturas de feria.
    Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hoy tendremos en la celebración de la Misa un recuerdo especial hacia la Pasión de Jesucristo, el Señor, quien, por amor a nosotros, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz.
    Sin embargo, también somos conscientes de que con nuestra forma de vida no correspondemos a ese amor que el ha demostrado que nos tiene; por eso, comencemos la celebración de la Eucaristía pidiendo perdón por nuestros pecados.

    ·         Tú que, no conociendo el pecado, cargaste con el pecado de todos.
    ·         Tú que, siendo inocente, fuiste condenado como pecador.
    ·         Tú que derramaste tu sangre para el perdón de los pecados.

    Colecta: Dios todopoderoso y eterno, Tú quisiste que nuestro Salvador se hiciese hombre y muriese en la cruz, para mostrar al género humano el ejemplo de una vida sumisa a tu voluntad; concédenos que las enseñanzas de su pasión nos sirvan de testimonio, y que un día participemos en su gloriosa resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Presentemos ahora nuestras súplicas confiadas a Dios Padre todopoderoso, y roguémosle que escuche las oraciones de los que se reúnen en su nombre.

    1.      Por la Iglesia; para que sea siempre un signo transparente de la Buena Noticia de Dios. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales; para que en la Iglesia nunca falten pastores según el corazón de Dios. Roguemos al Señor.
    3.      Por la paz de todo el mundo; para que se alejen de los pueblos el hambre, las calamidades y la guerra. Roguemos al Señor.
    4.      Por los que están en la cárcel; para que logren rehacer su vida y puedan reintegrarse en la sociedad. Roguemos al Señor.
    5.      Por todos nosotros; para que lleguemos a ser una sola familia unidos en la misma fe. Roguemos al Señor.

    Escucha nuestras plegarias, Padre, y haz que la tu palabra nos ayude a entender y amar a nuestros hermanos; para que no nos convirtamos en jueces presuntuosos e injustos, sino en trabajadores incansables de bondad y de paz. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Fortalecidos con tan santos misterios, te dirigimos esta súplica, Señor: del mismo modo que la muerte de tu Hijo nos ha hecho esperar lo que nuestra fe nos promete, que su resurrección nos alcance la plena posesión de lo que anhelamos. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Sábado 10 de septiembre:

    Misa de la Virgen María, Reina del universo:
    Color verde o blanco. Misas de la Virgen María nº 29.
    Lecturas de feria. Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Honramos hoy a la Virgen María, Madre de Dios, a quien el Señor ha bendecido más que a todas las mujeres de la tierra; y nos ponemos en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía. Él nos ha reunido aquí como hijos suyos y nos dará, una vez más, la Palabra de vida y el Pan de Salvación. Reconozcamos ante Él que somos culpables y, por la intercesión de Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidámosle perdón por nuestras faltas y que nos llene del don de su Espíritu Santo, el mismo Espíritu que fecundó las entrañas virginales de Santa María.

    Yo confieso…

    Colecta: Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina y Señora a la Virgen María, Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Oremos a Dios Padre, que nos manda edificar la casa de nuestra vida sobre la roca firme de Jesucristo.

    1.      Por la Iglesia; para que sea siempre un signo transparente de la Buena Noticia de Dios. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales; para que Dios nos conceda los sacerdotes necesarios. Roguemos al Señor.
    3.      Por todas las naciones y sus habitantes; para que puedan disfrutar de paz, justicia y prosperidad. Roguemos al Señor.
    4.      Por todos los difuntos; para que Dios los reciba para siempre en su reino de luz y de paz. Roguemos al Señor.
    5.      Por nosotros mismos y nuestras familias; para que toda nuestra vida sea una ofrenda a Dios. Roguemos al Señor.

    Señor Dios, que eres una roca sólida, atiende nuestras súplicas, y concédenos que nuestra fe no se tambalee en medio de las tormentas y tensiones de nuestro tiempo, sino que, vivamos siempre cumpliendo tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Después de recibir este sacramento celestial, te suplicamos, Señor, que cuantos hemos celebrado la memoria de la Santísima Virgen María, lleguemos a participar en el banquete del cielo. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Domingo 11 de septiembre:

    DOMINGO XXIV DEL TIEMPO ORDINARIO:
    Color verde. Misa y lecturas propias del domingo. Gloria. Credo.
    Prefacio común VI. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Como todos los domingos, el Señor nos ha vuelto a invitar a la mesa de la Eucaristía, y recibiendo su invitación, estamos aquí, reunidos en torno al altar para celebrar su amor y darle gracias.
    Dispongámonos pues a celebrar estos sagrados misterios, y comencemos la Misa reconociéndonos pecadores y dejándonos perdonar por el Señor, que no ha venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

    ·         Tú que incansablemente buscas a la oveja perdida.
    ·         Tú que eres infinitamente misericordioso.
    ·         Tú que nos aseguras que hay gran alegría en el cielo por nuestra conversión.

    Gloria

    Colecta: Oh Dios, creador y dueño de todas las cosas, míranos y, para que sintamos el efecto de tu amor, concédenos servirte de todo corazón. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Credo: Confesemos ahora todos juntos nuestra fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, en la unidad de la Iglesia.
                     
    Oración de los fieles: Confiando en la misericordia y la bondad del Padre, que en Cristo nos muestra todo su amor y paciencia, presentémosle confiadamente nuestras súplicas y plegarias.

    1. Para que la Iglesia sea signo de la misericordia de Dios en medio del mundo, por su espíritu de perdón y de reconciliación. Roguemos al Señor.
    2. Para que no falten en nuestra diócesis sacerdotes, testigos de la misericordia de Dios para con nosotros. Roguemos al Señor.
    3. Para que la sociedad de nuestro tiempo sea capaz de dar nuevas oportunidades a todos. Roguemos al Señor.
    4. Para que los pecadores se arrepientan de su mala vida y se pongan en camino hacia Dios, su Padre. Roguemos al Señor.
    5. Para que aprendamos que el amor de Dios es más fuerte que nuestro pecado. Roguemos al Señor

    Oh Dios, que por la oración de tu siervo Moisés no abandonaste al pueblo obstinado en rechazar tu amor; atiende nuestras súplicas y concede a tu Iglesia por los méritos de tu Hijo, que intercede siempre por nosotros, celebrar la fiesta que hay entre los ángeles por un solo pecador que se convierte. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión:  La acción de este sacramento, Señor, penetre en nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que sea su fuerza, no nuestro sentimiento, quien mueva nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Bendición solemne:
    -          El Dios de la paz, que resucitó de entre los muertos al gran pastor de las ovejas, nuestro Señor Jesús, os haga perfectos en todo bien, en virtud de la sangre de la alianza eterna, para que cumpláis su voluntad, realizando en vosotros lo que es de su agrado.
    -          Y la bendición de Dios todopoderoso... 

    Lunes 12 de septiembre:

    El Santo nombre de la Virgen María
    Misa votiva del Santo nombre de la Virgen María
    Color blanco. Misas de la Virgen María 21, lecturas de feria.
    Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencialHonramos hoy el Santo nombre de la Virgen María, Madre del Señor; a quien Dios ha bendecido, Virgen María, más que a todas las mujeres de la tierra; y ha glorificado su nombre de tal modo, que su alabanza está siempre en la boca de todos.
    Comencemos, pues, la celebración de la Eucaristía y, por la intercesión de Santa María, la Virgen, refugio de pecadores, pidamos perdón a Dios por todos nuestros pecados.

    Yo confieso…

    Colecta: Oh Dios, cuyo Hijo, al expirar en la cruz, quiso que la Virgen María, elegida por Él como Madre suya, fuese en adelante nuestra Madre, concédenos a quienes recurrimos a su protección ser confortados por la invocación de su santo nombre. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Por medio de la Santísima Virgen María, que concibió a Jesucristo, nuestro Salvador, presentemos al Padre nuestras plegarias por nosotros y por todo el mundo.

    1.      Por nuestra comunidad y por todas las comunidades cristianas en el mundo. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales, a la vida religiosa y al laicado cristiano. Roguemos al Señor.
    3.      Por los que ejercen alguna responsabilidad en el gobierno de nuestra nación. Roguemos al Señor.
    4.      Por los que sufren, por los presos, por los emigrantes y por todos los oprimidos. Roguemos al Señor.
    5.      Por todos nosotros, llamados a dar testimonio cristiano en nuestra vida. Roguemos al Señor.

    Señor Dios, Padre de todos, que llamas a gente de toda lengua, cultura y nación a adorarte y vivir en tu amor, escucha nuestras plegarias y has que tu palabra salvadora lleve la curación a todos los pueblos. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Concede, Señor, a los que has alimentado en la mesa de la palabra y de la Eucaristía, rechazar lo que no es digno del nombre cristiano y cumplir cuanto en él se significa, bajo la guía y protección de la Virgen. Por Jesucristo, nuestro Señor. 

    Martes 13 de septiembre:

    San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia.
    MEMORIA OBLIGATORIA
    Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
    Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, plenamente confiados en el perdón del Hijo de Dios, que vino a salvar a los pecadores, comencemos la celebración de la Eucaristía en la que haremos memoria de San Juan Crisóstomo, obispo y doctor de la Iglesia, cuya boca expuso la sabiduría de Dios y que enseñó con autoridad y claridad la Palabra de Cristo, pidiendo compasión y misericordia para nuestros pecados y miserias.

    Yo confieso…

    Colecta: Oh Dios, fortaleza de los que esperan en ti, que has hecho brillar en la Iglesia a san Juan Crisóstomo por su admirable elocuencia y su capacidad de sacrificio, te pedimos  que, instruidos por sus enseñanzas, nos llene de fuerza el ejemplo de su valerosa paciencia. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Presentemos ahora nuestras súplicas a Dios Padre, que su Hijo Jesucristo ha visitado a su pueblo.

    1.      Por la santa Iglesia de Dios, que lucha en la tierra contra el mal. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada en nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
    3.      Por nuestro pueblo (ciudad) y nuestra nación, por nuestras autoridades y gobernantes. Roguemos al Señor.
    4.      Por los enfermos, por los accidentados, por todos los que sufren. Roguemos al Señor.
    5.      Por nosotros y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.

    Señor y Dios nuestro, que en tu Hijo Jesucristo has inaugurado el tiempo de la salvación, escucha nuestras oraciones y concédenos levantarnos de la muerte a la que nos somete el pecado. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Concédenos, Señor misericordioso, que los sacramentos recibidos en la fiesta de san Juan Crisóstomo nos confirmen en tu amor y nos conviertan en fieles testigos de tu verdad. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Miércoles 14 de septiembre:

    La Exaltación de la Santa Cruz. FIESTA
    Color rojo. Misa y lecturas de la fiesta (leccionario V). Gloria.
    Credo. Prefacio Propio. Plegaria Eucarística III.

    Monición de entrada y acto penitencial: La celebración de la fiesta de hoy tiene un motivo especial, pues la dedicamos a contemplar la Cruz de Jesucristo.
    Nosotros hemos de gloriarnos en la Cruz de nuestro Señor Jesucristo; pues en Él está nuestra salvación, vida y resurrección; Él nos ha salvado y libertado. Por eso, hoy damos gracias a Cristo de un modo especial por su entrega y, confiados en la salvación que brota de su Cruz Santa, nos reconocemos pecadores y pedimos humildemente perdón a Dios por nuestros pecados.

    • Tú que no has sido enviado a condenar al mundo, sino a salvarlo.
    • Tú que no quieres que nadie perezca, sino que todos se conviertan.
    • Tú que te sometiste por nosotros hasta la muerte de cruz.

    Gloria.


    Colecta: Señor, Dios nuestro, que has querido realizar la salvación de todos los hombres por medio de tu Hijo, muerto en la cruz, concédenos, te rogamos, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio alcanzar en el cielo los premios de la redención. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Fijos nuestros ojos en el Crucificado, que ha sido levantado para darnos vida, y sabiendo que Él vive para interceder por nosotros, oremos a Dios nuestro Padre.

    1. Por la Iglesia; para que no se escandalice de la cruz de Cristo y la presenta al mundo como signo de la redención obrada por el Maestro. Roguemos al Señor.
    2. Por las vocaciones al ministerio sacerdotal; para que nunca falten quienes estén dispuestos a seguir en su vida el ejemplo de Cristo crucificado, entregándola al servicio de los demás. Roguemos al Señor.
    3. Por nuestros gobernantes; parra que no impongan cargas pesadas a nadie y menos a los más pobres, débiles o marginados, antes bien promuevan el bien y la paz. Roguemos al Señor.
    4. Por todos los difuntos, especialmente por aquellos que nadie pide y cuya fe sólo Dios conoció; para que gocen de la gloria de Cristo, nuestro Salvador y con Él  tengan vida eterna. Roguemos al Señor.
    5. Por todos nosotros; para que Cristo, que para salvar a su pueblo quiso ser elevado en la cruz, como la serpiente en el desierto, nos salve y nos eleve a las alegrías eternas. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, que en el madero de la cruz obraste la salvación de todo el género humano; mira nuestras oraciones y ayúdanos a permanecer unidos a tu Hijo y a cooperar con nuestra entrega a la extensión de tu Reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Fortalecidos con esta Eucaristía, te pedimos, Señor Jesucristo, que lleves a la gloria de la resurrección a los que has redimido en el madero salvador de la cruz. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.

    Bendición:     

    ·         El Dios, Padre de misericordia, que en su Hijo Jesucristo, muerto en la cruz, os ha dado ejemplo de amor, os conceda, por vuestra entrega a Dios y a los hombres, la mejor de sus bendiciones.
    ·         Y que gracias a la muerte temporal de Cristo, que os redimió y os salvó, obtengáis el don de una vida sin fin.
    ·         Y así, imitando su ejemplo de humildad, participéis un día en su resurrección gloriosa. Amén.
    ·         Y la bendición de Dios todopoderoso…



    Viernes 15 de septiembre:

    Nuestra Señora la Virgen de los Dolores. MEMORIA OBLIGATORIA
    Misa y lecturas de la memoria (leccionario V. Con secuencia).
    Prefacio III de Santa María Virgen. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Después de haber celebrado ayer la fiesta de la exaltación de la Santa Cruz, hoy nuestra mirada se dirige hacia la Santísima Virgen María, la Virgen de los Dolores, a la que contemplamos a los pies de la cruz de su Hijo en su dolor, pero al mismo tiempo, la contemplamos en su fe; pues Ella nos da a todos, al pie de la cruz, un ejemplo de entrega ante el sufrimiento, y nos anima a vivir la vida cristiana con igual fortaleza de ánimo.
    Confiando por tanto en la salvación que brota de la Cruz de Jesucristo, reconozcamos nuestros fallos y errores y pidamos perdón a Dios por nuestros pecados.

    ·         Tú que clavado en la cruz eres signo de fe y esperanza.
    ·         Tú que clavado en la cruz nos mostraste un amor infinito
    ·         Tú que clavado en la cruz nos llenas de vida para siempre

    Colecta: Señor, Tú que has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; has que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que quiso que la Madre compartiera junto a la cruz los dolores de la pasión de su Hijo, y supliquémosle por todos los hombres, nuestros hermanos.

    1. Por la Iglesia; para que el Señor le conceda anunciar desde la vida sencilla, abierta y fraternal lo que Dios tiene preparado para sus hijos. Roguemos al Señor.
    2. Por las vocaciones sacerdotales; para que Jesús, que llamó a los que quiso, haga resonar su invitación en el corazón de los jóvenes y éstos le sigan con generosidad y sin condiciones. Roguemos al Señor.
    3. Por nuestros gobernantes; para que el Señor infunda en ellos sentimientos de honestidad, anhelos de paz y voluntad para promover la justicia. Roguemos al Señor.
    4. Por los que sufren; para que María, que permaneció firme en la hora de la prueba de su Hijo amado, haga sentir su presencia maternal a los que sufren la cruz de la enfermedad, la incomprensión, la guerra, la miseria, el desamor. Roguemos al Señor.
    5. Por los que hemos recibido el don de la fe y celebramos a Jesucristo, luz de nuestras vidas; para que con su claridad penetremos en el conocimiento y amor de Dios y lo transmitamos a nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

    Señor Dios nuestro, que quisiste que la Madre de tu Hijo cooperara generosamente en la obra de la redención humana, escucha las oraciones de tu pueblo y haz que los frutos de la redención alcancen abundantemente a todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Después de recibir el sacramento de la eterna redención, te pedimos, Señor, que, al recordar los dolores de la Virgen María, completemos en nosotros, a favor de la Iglesia, lo que falta a la pasión de Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


    Viernes 16 de septiembre:

    Santos Cornelio, papa, y Cipriano, obispo; mártires. MEMORIA
    Color rojo. Misa propia. Lecturas de feria.
    Prefacio de los santos mártires. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, invitados a la mesa del altar para celebrar el Sacrificio eucarístico y recordar en una misma celebración a los santos Cornelio y Cipriano, quienes estuvieron muy unidos en esta vida por una amistad sincera, y que entregaron su vida como testimonio de la fe en Jesucristo, purifiquemos nuestras almas pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.

    Yo confieso…

    Colecta: Oh Dios, que has puesto al frente de tu pueblo como abnegados pastores y mártires intrépidos a los santos Cipriano y Cornelio, concédenos, por su intercesión, fortaleza de ánimo y de fe para trabajar con empeño por la unidad de tu Iglesia. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Elevemos ahora, hermanos, con sencillez y con confianza, nuestras peticiones al Dios y Padre de Jesucristo.

    1.      Para que los santos Cornelio y Cipriano intercedan por la Iglesia y sus pastores, especialmente por los que tienen dificultad para sembrar la Palabra de Dios. Roguemos al Señor.
    2.      Para que aumenten entre nosotros las vocaciones sacerdotales y religiosas. Roguemos al Señor.
    3.      Para que los políticos acierten en la solución de los graves problemas. Roguemos al señor.
    4.      Para que Dios manifieste su bondad a todos los hombres y mujeres del mundo. Roguemos al Señor.
    5.      Para que despierte en nosotros el amor a los pobres y el deseo del cielo. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, que siempre nos escuchas, atiende la oración que te hemos dirigido y haz que, sintiéndonos pecadores perdonados por tu misericordia, no podamos vivir sin tu compañía. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Concédenos, Señor, por este sacramento que hemos recibido que, a ejemplo de los santos Cipriano y Cornelio, y llenos de la fortaleza de tu Espíritu, demos fiel testimonio de la verdad del Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Sábado 17 de septiembre:

    Misa de la Virgen María, Madre y medianera
    Color verde o blanco. Misas de la Virgen María nº 30. Lecturas de feria.
    Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Celebramos hoy la memoria de nuestra Señora, la Virgen María, Madre de Dios y Madre y medianera nuestra, que siempre nos acompaña en nuestro caminar. Y ahora, al comenzar la Eucaristía, cada uno de nosotros nos disponemos a abrirnos a Dios desde la verdad y la totalidad de nuestra vida; y en unos momentos de silencio, le pedimos perdón por nuestros pecados.

    Yo confieso…

    Colecta: Señor, Dios nuestro, que, por misterioso designio de tu providencia, nos has dado al Autor de la gracia por medio de la Virgen María y la has asociado a la obra de la redención humana, concédenos que ella nos alcance la abundancia de la gracia y nos lleve al puerto de la salvación eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Elevemos ahora nuestras súplicas a Dios nuestro Señor, que siembra en nuestro mundo la simiente de su palabra.

    1.      Por la Iglesia y por todos los cristianos; para que con nuestra vida y nuestra palabra demos testimonio de la luz de Jesucristo. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales; para que nunca falten sacerdotes santos que guíen al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
    3.      Por los países más pobres del mundo y por todos sus habitantes; para que puedan salir de su situación. Roguemos al Señor.
    4.      Por los más necesitados; para que Dios escuche su clamor y mueva los corazones de todos a la solidaridad. Roguemos al Señor.
    5.      Por esta comunidad, congregada en el nombre de Jesucristo, y por cuantos no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.

    Padre de misericordia y de bondad; escucha las oraciones de tu pueblo y haz que tu palabra germine y fructifique en nosotros para nuestra salvación y la de todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Renovados, Señor, en las fuentes de la gracia, humildemente te pedimos que, por la fuerza de la Eucaristía y la intercesión de la Santísima Virgen de la Cabeza, vivamos cada día más unidos a Cristo Mediador y cooperemos con mayor fidelidad a la obra de la redención. Por Jesucristo Nuestro Señor. 

    Domingo 18 de septiembre:

    DOMINGO XXV DEL TIEMPO ORDINARIO
    Color verde. Misa y lecturas propias del domingo. Gloria. Aleluya. Credo.
                                                       Plegaria Eucarística V/c.

    Monición de entrada y acto penitencial: Bienvenidos de nuevo a celebrar el domingo, el día de nuestro encuentro eclesial, el día en que nos reunimos ante el Señor y nos alimentamos de su Palabra y de su Pan de vida. Hoy, se nos brinda de nuevo la oportunidad de sentir muy cercana la presencia de Dios para transformar nuestras vidas y nuestra sociedad.
    Pero antes de comenzar, reconozcamos con humildad que a veces servimos a otros señores y que olvidamos a Dios, y pidamos perdón al único Señor en nuestro corazón.

    ·         Tú que eres fiel a la voluntad del Padre.
    ·         Tú que das a cada uno tu gracia sin medida.
    ·         Tú que no tienes en cuenta nuestros egoísmos y miserias.

    Gloria

    Colecta: Oh Dios, que has puesto la plenitud de la ley en el amor a Ti y al prójimo, concédenos cumplir tus mandamientos para llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Credo: Confesemos ahora la única fe de la Iglesia de todos los tiempos, extendida por toda la tierra.

    Oración de los fieles: Con la confianza de hijos, presentemos ahora nuestras necesidades y peticiones a Dios Padre, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

    1. Por la Iglesia; para que sepa dar testimonio de Cristo en medio de nuestro mundo. Roguemos al Señor.
    2. Por los sacerdotes de nuestra diócesis; para que su dedicación y entrega sirvan de ejemplo y de llamada a nuevas vocaciones, roguemos al Señor.
    3. Por los que tienen autoridad; para que trabajen para que todos podamos llevar una vida tranquila y apacible. Roguemos al Señor.
    4. Por los pobres y necesitados; para que Dios los alce de su miseria y los siente con los príncipes de su pueblo. Roguemos al Señor.
    5. Por todos nosotros; para que no caigamos en la tentación de la codicia y no se metalice nuestro corazón. Roguemos al Señor.

    Oh Padre, que nos llamas a amarte y servirte como único Señor; escucha nuestras oraciones y ten piedad de nuestra condición humana; sálvanos de la codicia de la riqueza, y haz que alzando al cielo nuestras manos limpias y puras, te demos gloria con toda nuestra vida. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Que tu auxilio, Señor, nos acompañe siempre a los que alimentas con tus sacramentos, para que por ellos y en nuestra propia vida recibamos los frutos de la redención. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Bendición solemne:

    -          El Señor os bendiga y os guarde.
    -          Haga brillar su rostro sobre vosotros y os conceda su favor.
    -          Vuelva su mirada a vosotros y os conceda la paz.
    -          Y la bendición de Dios todopoderoso…


    Lunes 19 de septiembre:

    Misa de feria
    Color verde. Misa de la semana IX. Lecturas de feria.
    Prefacio común VII. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, para que la celebración del sacrificio eucarístico que ahora comenzamos sea más fructuosa, purifiquemos nuestros corazones pidiendo al Señor perdón por todos nuestros pecados.

    • Tú que nos amas y educas
    • Tú que has dado la vida en rescate por todos
    • Tú que estás siempre a favor nuestro

    Colecta: Señor, nos acogemos confiadamente a tu providencia, que nunca se equivoca, y te suplicamos que apartes de nosotros todo mal y nos concedas aquellos beneficios que pueden ayudarnos para la vida presente y la futura. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Elevemos ahora nuestras voces a Dios Padre todopoderoso, para quien nada permanece escondido, y pidámosle que escuche nuestras plegarias.

    1.      Para que todos los miembros de la Iglesia manifestemos nuestra fe con nuestra conducta. Roguemos al Señor.
    2.      Para que surjan hombres y mujeres decididos a dedicarse plenamente al anuncio del Evangelio. Roguemos al Señor.
    3.      Para que dé prosperidad a nuestro pueblo y conserve en el amor y la concordia a sus habitantes. Roguemos al Señor.
    4.      Para que los enfermos, los impedidos y los ancianos obtengan el consuelo y los bienes de Dios. Roguemos al Señor.
    5.      Para que el Señor nos preserve del pecado y nos haga crecer en la experiencia viva de su Espíritu. Roguemos al Señor.

    Señor y Dios nuestro, que nos llamas a dar testimonio de ti ante el mundo; atiende las peticiones que te hemos dirigido y danos la fuerza necesaria para ser en todas partes luz que alumbre con la fuerza del evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Guía, Señor, por medio de tu Espíritu, a los que has alimentado con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, y haz que, confesando tu nombre no sólo de palabra y con los labios, sino con las obras y el corazón, merezcamos entrar en el reino de los cielos. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Martes 20 de septiembre:

    San Andrés Kim Taegon, presbítero, y san Pablo Chong Hasang
    y compañeros, mártires. MEMORIA OBLIGATORIA
    Color rojo. Misa propia. Lecturas de feria.
    Prefacio de los santos mártires. Plegaria Eucarística II:

    Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a recordar a los ciento tres primeros mártires de Corea, los cuales, con sus sufrimientos, consagraron las primicias de la Iglesia coreana, regándola generosamente con su sangre, entre los cuales destacaron de un modo especial el primer sacerdote coreano, san Andrés Kim Taegon y el seglar Pablo Chong Hasang.
    Ahora, con un corazón arrepentido, acerquémonos al altar de Dios pidiendo su perdón y su misericordia para celebrar dignamente la Eucaristía.

    Yo confieso…

    Colecta: Oh Dios, creador y salvador de todos los hombres, que en Corea, de modo admirable, llamaste a la fe católica a un pueblo de adopción y lo acrecentaste por la gloriosa profesión de fe de los santos mártires Andrés, Pablo y sus compañeros, concédenos, por su ejemplo e intercesión, perseverar también nosotros hasta la muerte en el cumplimiento de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Oremos a Dios, Padre de todos los hombres, pidiéndole que sepamos cumplir siempre su voluntad.

    1.      Por la santa Iglesia, extendida por todo el universo. Roguemos al Señor.
    2.      Por los jóvenes que se sienten llamados por Jesús. Roguemos al Señor.
    3.      Por todas las naciones del mundo, por nuestra patria. Roguemos al Señor.
    4.      Por los humildes, por los pobres y por todos los que sufren. Roguemos al Señor.
    5.      Por nosotros, y por los que esperan que recemos por ellos. Roguemos al Señor.

    Señor y Dios nuestro, que nos tienes un lugar reservado en el seno de tu familia, guarda con amor a tu pueblo y concédele vivir siempre llevando a cabo tu voluntad. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Para que la sangre de los santos mártires de Corea germine en la Iglesia en frutos de santidad de vida y en conversiones al Evangelio en los paganos. Roguemos al Señor.

    Poscomunión: Alimentados con el pan de los fuertes, en la celebración de los santos mártires, te pedimos humildemente, Señor, que, unidos firmemente a Cristo, trabajemos en la Iglesia por la salvación de todos. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Miércoles 21 de septiembre:

    San Mateo, Apóstol y Evangelista, FIESTA
    Misa y lecturas de la fiesta (leccionario V). Gloria.
    Prefacio I de los Santos Apóstoles. Plegaria Eucarística III.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al celebramos hoy la fiesta del Apóstol y evangelista san Mateo, quien por medio de su evangelio anunció como en Cristo Jesús se cumplen todas las promesas del Antiguo Testamento; reafirmemos nuestra fe en Jesús, la fe que nos ha llegado por el testimonio de los apóstoles, la fe que también nosotros estamos llamados a vivir y anunciar. Y para mejor hacerlo, comencemos la celebración de la Eucaristía reconociendo que nuestra fe y nuestras obras no siempre van unidas, que a menudo cometemos fallos en la vida y que nuestro apostolado cristiano deja mucho que desear. Por eso, con humildad y sencillez, pedimos perdón a Dios por nuestros pecados.

    ·         Tú que fortaleces a tu Iglesia con el ejemplo de los Apóstoles
    ·         Tú que por medio de los Apóstoles nos has hecho llegar la Buena Noticia
    ·         Tú que resucitado de entre los muertos eres vida para todos los que te siguen.

    Gloria

    Colecta: Oh Dios, que en tu infinita misericordia te dignaste elegir a san Mateo para convertirlo de publicano en apóstol, concédenos que, fortalecidos con su ejemplo y su intercesión, podamos seguirte siempre y permanecer unidos a ti con fidelidad. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Unidos en la fe de los Apóstoles, y fieles a la enseñanza que de ellos hemos recibido, oremos a Dios nuestro Padre, que tiene poder para transformar la vida y el corazón de los hombres.

    1.      Para que la Iglesia y el mundo entero acojan con docilidad la palabra de Jesús, a quien san Mateo, en su Evangelio, nos presenta como nuevo Moisés y el único Maestro. Roguemos al Señor.
    2.      Para que haya jóvenes capaces de oír la invitación del Señor a seguirlo más de cerca e ir en pos de sí. Roguemos al Señor.
    3.      Para que el mensaje del Evangelio arraigue en el corazón de todos los gobernantes, y los transforme según la medida del amor de Dios. Roguemos al Señor.
    4.      Para que san Mateo interceda por los pecadores, por los que no tienen fe o viven como si no la tuvieran, por los que reciben el anuncio del Evangelio, por los que buscan la verdad. Roguemos al Señor.
    5.      Para que todos nosotros nos veamos protegidos por la oración de los Apóstoles, e iluminados por sus enseñanzas sepamos expresar nuestra fe con signos y palabras. Roguemos al Señor.

    Señor, Dios de nuestros padres, que has querido que el testimonio de los Apóstoles fuera columna y fundamento del nuevo Israel, la Iglesia de tu Hijo, escucha nuestras oraciones y, por la intercesión del Apóstol san Mateo, da cumplimiento a nuestras súplicas. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Hemos participado, Señor, de la alegría saludable que experimentó tu apóstol san Mateo al tener de invitado en su casa a mismo Salvador; concédenos seguir alimentándonos siempre con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que no ha venido a llamar a los justos, sino a los pecadores. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Oración sobre el pueblo: Señor, que se alegren tus fieles porque Tú glorificas a los miembros del Cuerpo de tu Hijo; y, pues devotamente celebran la memoria de los santos, concédeles gozar un día con ellos de tu gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Jueves 22 de septiembre:

    Misa por los sacerdotes
    Color verde. Misas por diversas necesidades nº 6. Lecturas de feria. Plegaria Eucarística V/a.

    Monición de entrada y acto penitencial: En la Misa de hoy, rogaremos de un modo especial por los sacerdotes; para que tengan siempre ante sus ojos el ejemplo del buen Pastor, que vino no a ser servido sino a servir y dar la vida por las ovejas, como acto de supremo servicio.
    Y para mejor celebrar estos sagrados misterios, pidamos al comenzar la Eucaristía a Dios nuestro Señor perdón por nuestros pecados y que nos llene de su gracia renovadora.

    ·         Buen Pastor, que conoces a tus ovejas.
    ·         Buen Pastor, que buscas con amor la oveja perdida.
    ·         Buen Pastor, que nos guías hacia la vida de tu Reino.

    Colecta: Señor Dios nuestro, que para regir a tu pueblo has querido servirte del ministerio de los sacerdotes, concédeles perseverar al servicio de tu voluntad, para que, en su ministerio y en su vida, busquen solamente tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Dirijamos nuestras preces suplicantes a Dios Padre, pidiéndole que nos transforme en testigos valientes del evangelio.

    1.      Por la Iglesia, por todos los que la formamos. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
    3.      Por todos los que trabajan por la paz y la justicia. Roguemos al Señor.
    4.      Por los que matan, secuestran, destruyen. Roguemos al Señor.
    5.      Por nosotros, aquí reunidos. Roguemos al Señor.

    Atiende complacido, Señor, las oraciones de tu pueblo, y haz que, por la fuerza de tu Espíritu, sepamos vivir, como Juan el Bautista, asumiendo los riesgos de nuestra fe. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Poscomunión: El sacrificio que te hemos ofrecido y la víctima santa que hemos comulgado, Señor, llenen de vida a tus sacerdotes y a tus fieles, para  que, unidos a ti por un amor constante, puedan servirte dignamente. Por Jesucristo nuestro Señor.


    En la diócesis de Jaca:

    Beatos Francisco Bandrés y Alfonso López, mártires: MEMORIA LIBRE
    Color rojo. Misa propia (ver separata diocesana). Lecturas de feria.
    Prefacio de los santos mártires. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, dispongámonos a acercarnos sinceramente al Señor escuchando su palabra y participando de su mesa; y comencemos la celebración de los sagrados misterios, en la que haremos memoria de los beatos mártires Francisco Bandrés, salesiano y Alfonso López, franciscano, nacidos en nuestra diócesis, y martirizados en la persecución religiosa del siglo XX, pidiendo humildemente perdón a Dios por nuestros pecados.

    Yo confieso…

    Colecta: Dios todopoderoso y eterno,  que concediste a los Beatos Francisco,  Alfonso y compañeros mártires  la gracia de morir por Cristo,  ayúdanos en nuestra debilidad para que,  así como ellos no dudaron en morir por ti,  así también nosotros nos mantengamos fuertes  en la confesión de tu nombre.  Por nuestro Señor Jesucristo.

    Poscomunión: Alimentados con el Pan del cielo,  viviendo la unidad como miembros del cuerpo de Cristo,  te rogamos, Señor,  que no nos separemos del amor de tu Hijo,  y a ejemplo de tus mártires Francisco, Alfonso y sus compañeros,  logremos superar con valentía cualquier dificultad  por aquel que nos amó sobre toda medida.  Por Jesucristo nuestro Señor.

    Viernes 23 de septiembre:

    San Pío de Pietrelcina (el Padre Pío), presbítero. MEMORIA OBLIGATORIA
    Color blanco. Misa propia (v. apéndice del calendario litúrgico).
    Lecturas de feria.
    Prefacio I de los santos. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada: Hermanos, al celebrar la memoria de san Pío de Pietrelcina, conocido popularmente como el Padre Pío, religioso capuchino que, fiel al espíritu de san Francisco de Asís, entregó totalmente su vida al ministerio sacerdotal, abramos nuestro corazón a la misericordia de Dios al comenzar estos santos misterios y, pidiéndole perdón por nuestros pecados, dejémonos meter dentro de las llagas de Nuestro Señor.

    Yo confieso…

    Colecta: Oh Dios,  que has otorgado a san Pío de Pietrelcina la gracia de participar de manera especial en la Pasión de tu Hijo, concédenos, por su intercesión, transformarnos por la muerte de Jesús para ser partícipes de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Elevemos nuestras súplicas confiadas al Dios del cielo, pidiéndole que nos conceda la luz del Espíritu Santo para comprender sus designios.

    1.      Por nuestro Santo Padre el papa N y por todos los obispos: para que guíen fielmente al pueblo de Dios. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales; para que siempre haya hombres de fe que, como san Pío de Pietrelcina, atraigan por su palabra y su ejemplo hacia Jesucristo a los hombres de todo el mundo. Roguemos al Señor.
    3.      Por los gobernantes y los políticos de nuestro país; para que actúen pensando siempre en los más pobres y débiles. Roguemos al Señor.
    4.      Por los jóvenes que viven sin perspectivas de futuro; para que encuentren ayuda en los poderes públicos y en todos los ciudadanos. Roguemos al Señor.
    5.      Por los que nos hemos reunido aquí para celebrar la Eucaristía; para que alcancemos un día la felicidad del cielo. Roguemos al Señor.

    Dios y Padre nuestro, que nos has enviado a tu Hijo Jesucristo como Mesías; acoge la oración de tus hijos y llena el mundo con la luz de tu amor. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Ven, Señor, y protege con amor solícito al pueblo que has santificado en esta celebración, para que conserve siempre los dones que ha recibido de tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Sábado 24 de septiembre:

    Misa votiva de la Virgen María de la Merced
    Color blanco. Misas de Santa María nº 43. Lecturas de feria.
    Prefacio propio. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, hoy vamos a honrar la memoria de la Virgen María, Madre del Señor, que ha visitado y redimido a su pueblo de las cadenas de la esclavitud y del pecado; y poniéndonos en presencia de Dios al comenzar la Eucaristía, pidámosle perdón por haber caído en la cautividad del pecado.

    Yo confieso...

    Colecta:  Padre misericordioso, que enviaste al mundo a tu Hijo Jesucristo, Redentor de los hombres, con la maternal cooperación de la Virgen María, concede a cuantos la invocamos con el título de la Merced mantenernos en la verdadera libertad de tus hijos que Cristo nos mereció con su sacrificio, y ofrecerla incansablemente a todos los hombres. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Oremos ahora confiadamente a Dios Padre, que enviando a su Hijo al mundo nos ha revelado sus designios de amor y de salvación universal.

    1.      Para que la intercesión de la Virgen María alcance a toda la Iglesia la gracia de vivir en la libertad de los hijos de Dios. Roguemos al Señor.
    2.      Para que suscite vocaciones sacerdotales. Roguemos al Señor.
    3.      Para que la paz y la libertad sean una realidad. Roguemos al Señor.
    4.      Para que los presos y los que son víctima de cualquier tipo de esclavitud encuentren en la Virgen María la ayuda y el consuelo para no rendirse. Roguemos al Señor.
    5.      Para que nos libre a todos de una muerte inesperada. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, que nos llamas a cargar con nuestra propia cruz para seguir a tu Hijo, escucha las oraciones que te hemos dirigido y mira con bondad los deseos y necesidades de todos tus hijos. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Recibido el sacramento de la redención y de la vida, te pedimos, Señor, por intercesión de la Virgen María de la Merced, que nos concedas cooperar más intensamente al misterio de la salvación de los hombres y ser admitidos en la gloria de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Domingo 25 de septiembre:

    DOMINGO XXVI DEL TIEMPO ORDINARIO
    Color verde. Misa y lecturas propias del domingo. Gloria. Credo.
    Plegaria Eucarística IV.

    Monición de entrada:  Un domingo más nos hemos reunido para celebrar la Eucaristía, que es celebrar que el Señor se hace presente en medio de nuestra vida cotidiana, para acompañarnos en nuestras ilusiones y nuestros temores, nuestras esperanzas y nuestros desengaños; y para acompañarnos también, de un modo especial, en nuestro esfuerzo por ser fieles al Evangelio.
    Por eso ahora, al comenzar la celebración, reunidos como hermanos, debemos tener presente toda nuestra vida, todo lo que somos y todo lo que hacemos, y ponerlo con mucha confianza ante el Señor que nos ama, pidiéndole perdón por todos nuestros pecados.

    ·         Tú que haces justicia a los oprimidos.
    ·         Tú que das pan a los hambrientos.
    ·         Tú que libertas a los cautivos.

    Gloria

    Colecta:  Oh Dios, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón y la misericordia, derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia, para que, deseando lo que nos prometes, consigamos los bienes del cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Credo: Con el rezo del Credo, confesemos ahora nuestra fe, nuestra confianza y nuestra adhesión a Dios.

    Oración de los fieles: Presentemos ahora con confianza nuestras plegarias a Dios Padre, que hace justicia a los oprimidos, para que nos enseñe a ser misericordiosos y guardar el mandamiento del amor sin mancha ni reproche.

    1. Para que la Iglesia sepa dar a sus bienes un destino pastoral y social mientras aguarda la venida de Jesucristo. Roguemos al Señor.
    2. Para que Jesús suscite en el seno de la Iglesia nuevas vocaciones que lo glorifiquen, y dé alegría y optimismo a los que ya le siguen. Roguemos al Señor.
    3. Para que los gobernantes trabajen incansablemente para que todos los pueblos disfruten de paz y de concordia. Roguemos al Señor.
    4. Para que los ricos de nuestras sociedades opulentas y refinadas caigan en la cuenta de los pobres que están a las puertas de sus banquetes, esperando sus migajas. Roguemos al Señor.
    5. Para que pongamos en práctica la justicia, la fe, el amor y conquistemos la vida eterna a la que hemos sido llamados. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, que llamas por su nombre a todos los pobres, mientras que el rico epulón no tiene nombre para ti; escucha nuestras súplicas, establece con justicia el destino de todos los oprimidos, pon fin a la orgía de los despreocupados y haz  que nos adhiramos a tiempo a tu palabra para creer que Cristo ha resucitado de los muertos y nos acogerá en tu reino. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Que esta Eucaristía, Señor, renueve nuestro cuerpo y nuestro espíritu, para que participemos de la herencia gloriosa de tu Hijo, cuya muerte hemos anunciado y compartido. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Bendición solemne:

    -          La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
    -          Y la bendición de Dios todopoderoso…





    Lunes 26 de septiembre:

    Misa votiva del Espíritu Santo
    Color verde o rojo. Misas votivas nº 7. Lecturas de feria.
    Prefacio dominical IX. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hoy vamos a celebrar la Misa del Espíritu Santo, ese Espíritu que complementa la obra reveladora de Cristo, porque, con su actuación interna e invisible, nos ayuda a ahondar más y más en el conocimiento y el gusto de la revelación, porque, según la promesa de Cristo, nos va guiando hacia la posesión de la verdad plena.
    El mismo Espíritu, es quien día tras día va obrando en nosotros la transformación de nuestra vida según Dios quiere. Por eso, comenzamos la Eucaristía abriéndonos a su acción renovadora, y pidiendo a Dios perdón por nuestros pecados.

    ·         Que tu Espíritu nos convierta.
    ·         Que tu Espíritu nos purifique.
    ·         Que tu Espíritu nos renueve.

    Colecta: El Espíritu Santo que viene de Ti, Señor, ilumine nuestras almas y, según la promesa de tu Hijo, nos dé a conocer  toda la verdad. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles:  Confiando en el amor misericordioso de Dios Padre, que no excluye a nadie, pidamos por nosotros y por el mundo entero.

    1.      Por la Iglesia, por todos los que compartimos la misma fe y la misma esperanza. Roguemos al Señor.
    2.      Por el aumento de vocaciones a los diferentes estados de la vida cristiana, sobre todo a la vocación sacerdotal y religiosa. Roguemos al Señor.
    3.      Por los gobernantes de las naciones, por los que ejercen autoridad en el mundo, por todos los que trabajan por la paz. Roguemos al Señor.
    4.      Por los que entre nosotros habitan en viviendas en malas condiciones o no pueden comprar lo necesario para comer. Roguemos al Señor.
    5.      Por cuantos estamos aquí reunidos, por nuestros hermanos ausentes  por los que han pedido que recemos por ellos. Roguemos al Señor.

    Atiende, Dios de bondad, las súplicas que te hemos presentado y, ya que quien no está contra ti está a tu favor haz que tengamos siempre las mismas actitudes de humildad y sencillez de Jesucristo. Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

    Poscomunión:  Señor Dios nuestro, que te has dignado vivificarnos con este alimento celestial, infunde tu Espíritu en lo más profundo de nuestro corazón, para que se nos convierta en gracia eterna lo que hemos recibido en el altar. Por Jesucristo, nuestro Señor.

    Martes 27 de septiembre:

    San Vicente de Paúl, presbítero. MEMORIA OBLIGATORIA
    Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
    Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al comenzar la celebración de la Eucaristía en el día que recordamos la memoria de  San Vicente de Paúl, uno de los santos que a lo largo de la historia mejor ha encarnado el amor de Cristo Jesús a los pobres, acudamos confiadamente al que es Dios y Hombre, Hijo del Padre y hermano nuestro, para pedirle perdón por todos nuestros pecados.

    • Tú, defensor de los pobres.
    • Tú, refugio de los débiles.
    • Tú, esperanza de los pecadores.

    Colecta: Señor, Dios nuestro, que dotaste de virtudes apostólicas a tu presbítero san Vicente de Paúl para que entregara su vida al servicio de los pobres y a la formación del clero, concédenos, te rogamos, que, impulsados por su mismo espíritu, amemos cuanto él amó y practiquemos sus enseñanzas. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Oremos, hermanos, Dios Padre, que sale a nuestro encuentro y en Jesucristo nos ha hecho hijos suyos.

    1.      Por la Iglesia, extendida por todo el mundo; para que aumente el número y la santidad de todos sus miembros. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales; para que el Señor llame a muchos a seguirlo en el ministerio sacerdotal. Roguemos al Señor.
    3.      Por los responsables de la sociedad; para que ayuden a que crezca en todos los ciudadanos el espíritu de concordia y de fraternidad. Roguemos al Señor.
    4.      Por los que son mal vistos y despreciados; para que encuentren la consideración y el afecto que toda persona merece. Roguemos al Señor.
    5.      Por los que estamos aquí reunidos celebrando la Eucaristía; para que siguiendo el ejemplo de san Vicente de Paúl, busquemos todos el Reino de los cielos sirviendo a los más pobres y  necesitados. Roguemos al Señor.

    Oh Dios, que has enviado a tu Hijo a salvar a los hombres y no a condenarlos, escucha la oración que te dirigimos y concédenos un corazón que sepa disculpar y perdonar. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Tú, que nos has alimentado con los sacramentos del cielo, concédenos, Señor, que, a ejemplo de san Vicente de Paúl, y ayudados por su protección, imitemos a Jesucristo, tu Hijo, anunciando el Evangelio a los pobres. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Miércoles 28 de septiembre:

    Misa de feria
    Color verde. Misa de la semana X. Lecturas de feria.
    Prefacio común VIII. Plegaria Eucarística II.

    Monición de entrada y acto penitencial: Herrmanos, para recibir dignamente a Cristo que se nos da en la Palabra y en la Eucaristía, limpiemos nuestras almas de toda culpa, y comencemos esta celebración pidiendo perdón a Dios por nuestros pecados.

    • Tú que quieres la salvación de todos
    • Tú que fuiste testigo del perdón
    • Tú que nos quieres hermanos y unidos

    Colecta:   Oh Dios, fuente de todo bien, escucha sin cesar nuestras súplicas, y concédenos, inspirados por Ti, pensar lo que es recto y cumplirlo con tu ayuda. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Oración de los fieles: Roguemos ahora por nosotros y por toda la Iglesia a Dios Padre, que quiere nuestra salvación.

    1.      Para que la Iglesia sea siempre radicalmente fiel a Cristo. Roguemos al Señor.
    2.      Para que nunca falten sacerdotes santos en nuestra diócesis. Roguemos al Señor.
    3.      Para que Dios haga desaparecer el odio en el mundo. Roguemos al Señor.
    4.      Para que visite a los agonizantes y cuide de los que sufren. Roguemos al Señor.
    5.      Para que nos proteja a todos nosotros y a nuestras familias. Roguemos al Señor.

    Señor, Dios y Padre nuestro, que nos llamas a dejarlo todo y a seguir a Cristo, escucha nuestras súplicas y haz que seamos siempre dóciles a la voz de tu llamada. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Padre de misericordia, que la fuerza curativa de tu Espíritu en este sacramento sane nuestras maldades y nos conduzca por el camino del bien. Por Jesucristo nuestro Señor.


    Jueves 29 de septiembre:

    Santos arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael. FIESTA
    Misa y lecturas de la fiesta (leccionario V). Gloria.
    Prefacio de los Santos Ángeles. Plegaria Eucarística III.

    El Dios de los cielos, a quien alaban el coro de los Ángeles y los Arcángeles, esté hoy y siempre con todos vosotros.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hermanos, al  celebrar hoy la fiesta de los santos arcángeles Miguel, Gabriel y  Rafael, bendigamos al Señor con todos sus ángeles, poderosos ejecutores de sus órdenes, siempre prontos a la voz de su palabra y, en silencio, pongámonos en la presencia del Altísimo para celebrar esta Eucaristía reconociéndonos, con humildad y sencillez, pecadores, e implorando por la intercesión de los santos ángeles el perdón de Dios.

    Yo confieso…

    Gloria.

    Colecta: Oh Dios, que con admirable sabiduría distribuyes los ministerios de los ángeles y los hombres, te pedimos que nuestra vida esté siempre protegida en la tierra por aquellos que te asisten continuamente en el cielo. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles:  Presentemos a Dios nuestras oraciones y dejemos que suban hasta su presencia por manos de sus Santos Arcángeles, para que conduzca nuestra vida y la de toda su Iglesia con todo su amor.

    1.      Para que San Miguel proteja a la Iglesia peregrina en la lucha contra el mal; san Rafael la acompañe en su avanzar por los caminos de la humanidad y san Gabriel la guíe para llevar a todos el camino del evangelio. Roguemos al Señor.
    2.      Para que los que son llamados por Jesús para seguirlo más de cerca; con generosidad renuncien a sí mismos y no antepongan nada a la invitación del Señor, sino que permanezcan siempre atentos y prontos, como los santos Arcángeles, a la voz de su llamada. Roguemos al Señor.
    3.      Para que los gobernantes y los que tienen poder y capacidad de decisión en nuestro mundo sean dóciles a la ley inscrita en sus corazones y promuevan la justicia, el bien y la paz. Roguemos al Señor.
    4.      Para que los santos Arcángeles protejan a los que se sienten tentados o atribulados, y acompañen en la hora de la muerte a los agonizantes. Roguemos al Señor.
    5.      Para que al final de nuestra vida, los santos Arcángeles nos reciban en el paraíso y nos introduzcan en la ciudad santa de Jerusalén. Roguemos al Señor.

    Padre bueno y Dios eterno, escucha las oraciones de tu pueblo que espera con confianza tu ayuda; danos tu gracia y tu verdad para que nunca nos apartemos de Ti; y haz que tus santos Arcángeles, ministros gloriosos de tu poder de salvación, nos ayuden en el peregrinar de esta vida y nos conduzcan después a la patria verdadera. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Que nos fortalezca, Señor, el pan celestial con que nos has alimentado, para que caminemos seguros por la senda de la salvación bajo la fiel custodia de tus ángeles. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Oración sobre el pueblo: Vuelve, Señor, hacia ti el corazón de tu pueblo; y Tú que le concedes tan grandes intercesores no dejes de orientarle con tu continua protección. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Viernes 30 de septiembre:

    San Jerónimo, presbítero y doctor. MEMORIA OBLIGATORIA
    Color blanco. Misa propia. Lecturas de feria.
    Prefacio de los santos pastores. Plegaria Eucarística II.

    El Dios de la vida y del amor, que se nos ha revelado en su Hijo Jesucristo, esté con todos vosotros.

    Monición de entrada y acto penitencial: Hacemos hoy memoria de san Jerónimo, quien por su profundo conocimiento de la palabra de Dios,  sus comentarios bíblicos y espirituales, mereció ser llamado doctor de la Iglesia, y cuya traducción latina de la Biblia, conocida popularmente como “la Vulgata”, sigue siendo hoy la traducción oficial de toda la Iglesia en occidente.
    Acerquémonos, pues, sinceramente al Señor escuchando su palabra y participando de su mesa; y comencemos la celebración de los sagrados misterios pidiéndole perdón por nuestros pecados.

    Yo confieso…

    Colecta: Oh Dios, Tú que concediste a san Jerónimo una estima tierna y viva por la Sagrada Escritura, haz que tu pueblo se alimente de tu palabra con mayor abundancia y encuentre en ella la fuente de la verdadera vida. Por nuestro Señor Jesucristo.

    Oración de los fieles: Oremos ahora a Dios Padre, dueño de la mies, pidiéndole que no deje de enviar trabajadores a su mies.

    1.      Por la Iglesia, pueblo de Dios, por todos sus pastores y fieles. Roguemos al Señor.
    2.      Por las vocaciones sacerdotales, religiosas y al laicado cristiano. Roguemos al Señor.
    3.      Por nuestra patria y por los gobernantes de todas las naciones. Roguemos al Señor.
    4.      Por los ancianos, los enfermos y los que se encuentran solos. Roguemos al Señor.
    5.      Por nosotros y por los que no han podido venir a esta celebración. Roguemos al Señor.

    Señor y Dios nuestro, que has querido hacernos discípulos de tu Hijo para anunciar el evangelio a todo el mundo; escucha nuestras oraciones y no permitas que ningún pueblo se cierre a tu mensaje de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.

    Poscomunión: Esta Eucaristía que hemos celebrado, Señor, al venerar con gozo la memoria de san Jerónimo, mueva el corazón de tus fieles para que, atentos a la divina palabra, conozcan el camino que deben seguir y, siguiéndolo, lleguen a la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.


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  • IÑAKI BENITO - Pbro. Traducido Por: Daniel Chipana M. - Designed by Daniel Chipana M.