Querid@ herman@ no se como has "tropezado" con esta web de "reflexiones de un cura inquieto", pero me alegro.
Esta web es un espacio donde este presbítero diocesano quiere compartir vivencias, pensamientos, reflexiones, homilías y colaboraciones de todo tipo...

No hago teología "de libro" sino teología encarnada en la pastoral desde las claves de la ternura y misericordia como nos lo propone el bueno de nuestro Papa Francisco. Creo en el Dios de Jesús, en la iglesia como comunidad de hermanos y casa de acogida. Escogí como lema de ordenación aquello que dijo San Juan Bosco al final de su vida cuando elogiaban su obra; "Ella lo ha hecho todo".

Este proyecto surgió por el ánimo y el empuje de varias personas que me animaron a lanzarme al ciber-espacio. En ese momento a mi enfermedad renal tenía que dedicarle 3 veces por semana 4 horas por sesión a la hemodiálisis... Es por ello que en esas horas me daba mucho tiempo para rezar, escribir y reflexionar. Y les dije que adelante con la web. El 4 de agosto del 2016, recibí el anhelado trasplante de riñón; ahora dedico ese tiempo a este apostolado pero sin ataduras hospitalarias.

Llevo una parroquia en Irún (diócesis de San Sebastián), una capellanía de religiosas, y colaboro en otras, sirvo en la consiliaria del movimiento de Cursillos de Cristiandad y colaboro en la pastoral de Migrantes en mi zona. Mi pertenencia a la Orden de Predicadores por medio de la Fraternidad Sacerdotal de Santo Domingo, me hace estar siempre al servicio de la Palabra, por eso a menudo doy retiros y encuentros con religiosas y laicos.

Mis fuentes son la Sagrada Escritura, los sant@s y sobre todo el apostolado con pobres, enfermos, religios@s y todo lo que hago en nombre de Jesús de Nazaret... Aquí tienes un hermano para lo que necesitéis.

¡¡¡Bienvenido; esta es tu casa!!!
Iñaki Benito - Pbro.
A.M.D.G.

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  • Postado Por : Reflexiones de un cura inquieto lunes, 22 de febrero de 2016

    La vida de un cristiano es una vida abierta a las novedades que Dios nos prepara. Un ejemplo de esto es José Mujica quien, luego de alcanzar la fama, se convirtió de actor de Hollywood a fraile franciscano. Esta es su historia que queremos compartir desde www.reflexionesdeuncurainquieto.com
    José Mojica nació el 14 de abril de 1896 en Jalisco, México. Al morir su padre, se mudó con su madre a Ciudad de México donde comenzó a estudiar agronomía, pero al poco tiempo abandonó dichos estudios. Es entonces que ingresa al Conservatorio Nacional de Música a estudiar canto para luego viajar a Nueva York donde tuvo que trabajar lavando platos algún tiempo hasta que fue aceptado en la compañía de ópera de esa ciudad. Allí conoció a Enrico Caruso, considerado por muchos como el mejor tenor de todos los tiempos, quien entusiasmado por tu talento le ayudó a ingresar a la compañía de Ópera de Chicago. Desde entonces su carrera como tenor y actor solo conoce de ascensos. Fue contratado para cantar en la película de Hollywood “One mad kiss” de 1930 y los años siguientes actuó en más de diez películas entre las que destaca “La cruz y la espada” en donde interpreta a un fraile franciscano.
    El éxito artístico naturalmente vino acompañado del éxito económico. Esto le permitió comprar La Antigua Villa Santa Mónica en San Miguel de Allende, Guanajuato, para regalársela a su madre.
    Ya convertido en una figura del cine, vuelve a México en 1938 para continuar su carrera de actor. Sin embargo, Dios le tenía preparado un camino nuevo el cual cambiaría radicalmente su vida. La muerte de su madre en 1940 le afecta en gran medida y José Mojica busca refugio en Dios. En esta etapa de su vida sus apariciones en los escenarios eran cada vez menores y descubre que Dios lo llamaba a la vida religiosa.
    Es así que José Mojica lo deja todo y en el año de 1942 ingresa al seminario Franciscano del Cuzco en Perú con el nombre de Fray José de Guadalupe Mojica y se ordena sacerdote en 1947 en la Iglesia San Francisco en Lima Perú.
    La vida de un cristiano es una vida abierta a las novedades que Dios nos prepara. Un ejemplo de esto es José Mujica quien, luego de alcanzar la fama, se convirtió de actor de Hollywood a fraile franciscano. Esta es su historia.
    José Mojica nació el 14 de abril de 1896 en Jalisco, México. Al morir su padre, se mudó con su madre a Ciudad de México donde comenzó a estudiar agronomía, pero al poco tiempo abandonó dichos estudios. Es entonces que ingresa al Conservatorio Nacional de Música a estudiar canto para luego viajar a Nueva York donde tuvo que trabajar lavando platos algún tiempo hasta que fue aceptado en la compañía de ópera de esa ciudad. Allí conoció a Enrico Caruso, considerado por muchos como el mejor tenor de todos los tiempos, quien entusiasmado por tu talento le ayudó a ingresar a la compañía de Ópera de Chicago. Desde entonces su carrera como tenor y actor solo conoce de ascensos. Fue contratado para cantar en la película de Hollywood “One mad kiss” de 1930 y los años siguientes actuó en más de diez películas entre las que destaca “La cruz y la espada” en donde interpreta a un fraile franciscano.
    El éxito artístico naturalmente vino acompañado del éxito económico. Esto le permitió comprar La Antigua Villa Santa Mónica en San Miguel de Allende, Guanajuato, para regalársela a su madre.
    Ya convertido en una figura del cine, vuelve a México en 1938 para continuar su carrera de actor. Sin embargo, Dios le tenía preparado un camino nuevo el cual cambiaría radicalmente su vida. La muerte de su madre en 1940 le afecta en gran medida y José Mojica busca refugio en Dios. En esta etapa de su vida sus apariciones en los escenarios eran cada vez menores y descubre que Dios lo llamaba a la vida religiosa.
    Es así que José Mojica lo deja todo y en el año de 1942 ingresa al seminario Franciscano del Cuzco en Perú con el nombre de Fray José de Guadalupe Mojica y se ordena sacerdote en 1947 en la Iglesia San Francisco en Lima Perú.
    Este es un video de la primera Misa que celebró en dicho templo:
    La fama que había conseguido como actor y tenor le sirvió para recaudar fondos para la construcción del Seminario franciscano de Arequipa, también en Perú, y luego escribir un libro autobiográfico llamado “Yo pecador” el cual sirvió como argumento para una película con el mismo nombre.
    En 1969 vuelve a México donde recibe un homenaje por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes. Ese mismo año es entrevistado por Pedro Vargas, famoso actor y tenor mejicano, a quien le cuenta la reacción del compositor Agustín Lara al enterarse de su vocación. Cuenta Mojica que, mientras se encontraba rodando “Melodías de América”, le confesó a su amigo Agustín Lara que esa sería su última película porque quería ingresar a un convento franciscano. Agustín Lara, conmovido por la noticia, compuso la canción “Solamente una vez” en donde habla de la vocación de Mojica. Muchos piensan que la letra habla del amor de una pareja, pero en realidad se trata de la entrega de Mojica a su vocación.
    José Mojica pasó el resto de su vida en el Convento de San Francisco en Lima – Perú, en donde murió a los 78 años en 1974. Sus restos reposan en las catacumbas de dicho convento.

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  • IÑAKI BENITO - Pbro. Traducido Por: Daniel Chipana M. - Designed by Daniel Chipana M.